jueves, 1 de marzo de 2012


No importa que te amen o te critiquen, te respeten, te honren o te
difamen, que te coronen o te crucifiquen; porque la mayor bendición que
hay en la existencia es ser tu mismo

lunes, 6 de febrero de 2012

La balanza de la vida

Qué poderosos somos los seres humanos, pero qué idiotas que somos manejando ese poder. No nos damos cuenta que todo lo que pasa viene de una acción CAUSA-EFECTO provocada por nosotros mismos. No nos damos cuenta que nuestra alegría y nuestra felicidad depende de nosotros y, que en igual medida, nuestra tristeza y nuestros fracasos. Porque nosotros, los humanos, somos los que conseguimos encontrar curas para enfermedades, los que tenemos compasión y somos solidarios con los que no están peor que nosotros, pero a la vez, somos los mismos que creamos las armas más terribles y los mismos que hacen sufrir a otras personas. Todos tenemos ese poder infinito, pero no todos lo usamos igual. En nuestra vida nos pasan cosas buenas y malas, como a todos. Las cosas buenas se ponen de un lado de la balanza, las malas del otro. La que pesa más es la que, en teoría, tiene más valor, más importancia. Pero eso es en lo físico de las cosas, en lo abstracto, el peso se lo damos nosotros.
Yo, sinceramente, no puedo entender como el ser humano tiene esa facilidad asombrosa de darle mayor "peso" a las cosas que no deberían tenerlo. Pueden pasar muchas cosas buenas, pero UNA sola mala que haya pasado es suficiente para que no se la olviden más, no la superan, y la tienen clavada como una espina. Y así, una sola cosa toma un peso mayor del real, y esa balanza se da vuelta y nosotros somos los que salimos perdiendo.
¿Qué quiero decir? Nosotros somos quienes le damos valor a las cosas. Tenemos que entender, de una vez por todas, que un abrazo en el momento oportuno, una sonrisa, un beso, un te amo, un favor, una palabra de aliento, un simple chocolate, un plato cocinado por mamá, un buen tema, un buen gol, un gran partido, un gran juego, esas simples cosas que nos pasan a diario, tienen el mismo peso (mayor también) que muchas cosas que nosotros sobredimensionamos. Es verdad, también hay cosas malas y duras, muy duras, no todas son boludeces, pero aprendiendo a darle a cada situación, a cada persona y a cada cosa la importancia que se merece, la balanza de nuestra vida va a estar siempre, o generalmente, a nuestro favor.
 Todo en la vida es acerca de elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección.Tu eliges cómo reaccionas ante cada situación, tu eliges cómo la gente afectará tu estado de ánimo, tu eliges estar de buen humor o mal humor.
En resumen, TU ELIGES COMO VIVIR LA VIDA.



Todos tenemos un ser humano a cargo, a nosotros mismos, a ti debes hacerte libre y feliz.

Cuando estés triste ponete a pensar que todo esto va a pasar. Si hoy el día nublado te amaneció, mañana el sol podrá brillar.

Eres tu quien ha de crear tu propia alegría. Ni lo material ni los demás pueden hacerlo por ti.
NO LO OLVIDES:

Simplemente sé feliz!

viernes, 20 de enero de 2012

El zorro agregó: Ve y mira nuevamente las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Cuando vengas a decirme adiós te regalaré un secreto.
El principito fue nuevamente a ver las rosas.
-No se parecen en absoluto a mi rosa; no son nada aún, les dijo. Nadie las ha domesticado y,no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil zorros hasta que lo hice mi amigo y ahora es un zorro único en el mundo.

Y las rosas se miraron molestas.
-Ustedes son bellas,pero están vacías-les dijo. No se puede morir por ustedes. Por cierto, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero para mi ella es más importante que todas ustedes, porque yo la regué, la protegí del sol, la abrigué, le maté las orugas, la escuché quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse, porque esa rosa es MI rosa.

Y volvió con el zorro.
Adiós, le dijo.
Adiós, le dijo el zorro.He aquí mi secreto, es muy sencillo: solo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos, dijo el zorro.

- Lo esencial es invisible a los ojos, repitió el principito para acordarse

- El tiempo que tu perdiste por tu rosa es lo que hace que tu rosa sea tan importante. 

-"El tiempo que perdí por mi rosa,repitió el principito.

-Los hombres han olvidado esta verdad, dijo el zorro. Pero tu no debes olvidarla. Eres responsable por siempre de lo que has domesticado. Eres responsable por siempre de "tu rosa".

SOY RESPONSABLE DE MI ROSA,repitió el principito.


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EL TIEMPO QUE "PERDEMOS" CON LAS PERSONAS, O CON LAS COSAS SON LO QUE LA HACEN ESPECIALES Y DIFERENTES A LAS DEMÁS.
Las historias que tenemos con eso/a, los recuerdos. Eso hace única a las personas. Y es nuestra responsabilidad cuidarlas.