Te tengo tan abandonado querido blog, pero bueno, entendeme. Estoy bastante ocupado con los laburos y la facu, por eso aprovecho para escribir un poco.
Y esta vez quiero hablar de nosotros, de Argentina en general. Estamos cada vez más soberbios, cada vez más intolerantes y cada vez más ignorantes. Lo cual, para mi, nos va condenando hacia un futuro peor.
Y ojo, no lo digo por el tema político (que también tiene mucha importancia en esto), sino en todo sentido. Estamos haciendo las cosas mal como ciudadanos. Es fácil echarle la culpa a los políticos, no digo que no la tengan, pero nosotros, desde nuestro lugar hacemos las cosas mal.
Basta con salir un rato a la calle y ver con una mirada analítica la realidad. Vemos una persona pasando el semáforo en rojo porque "está apurada", vemos gente cruzando las barreras del tren cuando éste está acercandose, corriendo un peligro tal que si se tropezaran o tardaran un segundo más en cruzar estarían muertas. Gente haciéndose la dormida para no dejar su lugar a una embarazada o a un anciano, gente quejándose de la basura en las estaciones o en la calle cuando ellos mismos son los que apenas compran un chocolate tiran el envoltorio en la calle. Somos los que nos quejamos de la falta de educación y nos olvidamos que "la educación" no es solo en la escuela, sino en la casa. Somos los que nos quejamos de leyes "fuertes", y nosotros mismos no le ponemos límites a nuestros hijos, a nuestros amigos, o a ese que no conocemos pero lo tenemos al lado. Gran parte de la culpa es nuestra, no pensamos en el otro, no pensamos EN NOSOTROS MISMOS, no tenemos autocrítica.
Además, los medios de comunicación no ayudan. Nos mienten, ocultan cosas, muestran una sola cara y eso no ayuda para que todos tengamos una mente abierta. Ojo, por parte del gobierno nacional también se ve un autoritarismo y una falta de tolerancia tremenda, que el que no piensa igual está equivocado, que si alguien no los vota "no sabe nada", que critican a los demás para ganar fuerza. Vivimos en una sociedad de mentiras y confrotación constante, donde la falta de diálogo y la empatía son dos cosas inexistentes y muy necesarias.
Los líderes y los políticos hacen las cosas mal y no nos ayudan. Pero vos, yo , y todos estamos haciendo las cosas mal. Pongámonos en el lugar del otro, tiremos todo para el mismo lado, abramos la cabeza y no nos dejemos engañar por nada ni por nadie. Vayamos en busca de la verdad de las cosas, peliemos por un futuro mejor, no prejuzquemos, no critiquemos sin saber, seamos más humanos y hagamos las cosas bien. Los grandes líderes necesitan un pueblo ignorante y callado para hacer todo lo que quieran, no dejemos que así sea. No seamos agresivos, solo seamos abiertos de mente y, desde el lugar que nos toca, tratemos de cambiar esta realidad.
CREO en un futuro mejor, donde los diarios no mientan, donde la gente empiece a pensar más en el que tiene al lado, donde la confrontación no sea moneda corriente y donde no seamos todos corruptos. Y eso, aunque no lo crea, depende de nosotros.
Si creo que todo puede cambiar, los brazos no los voy a bajar.